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La estrella tartésica, presente en decoración, arquitectura, cerámica, joyería…

La estrella tartésica es un símbolo que aparece continuamente en la cultura andaluza. Curiosamente, suele pasar desapercibido incluso para la gran mayoría de andaluzas y andaluces a pesar de encontrarse en multitud de sitios.

Numerosos pueblos del mundo poseen algún símbolo que, de manera consciente o inconscientemente, los identifica o los hacen sentir identificados ante el resto. Aquellos pueblos con fuerte tradición histórica, o con antigua personalidad son los que más ostensible hacen su simbología. Ejemplo obvio es el de los judíos y su estrella de seis puntas, archiconocido símbolo también llamado “estrella de David”.

En el caso de Andalucía, la estrella de ocho puntas, estrella tartésica, o estrella mudéjar, es un símbolo que ha existido a lo largo de toda su historia. Hasta la actualidad. Actualmente puede observarse en la decoración exterior e interior de gran cantidad de edificios andaluces.

Este símbolo se forma geométricamente como resultado de la superposición de dos cuadrados concéntricos, girándose uno de ellos 45 grados. Se trata de un adorno tan difundido y tan originario de Andalucía, que en realidad pasa desapercibido para mucha gente.

Índice de contenidos

1 Origen religioso

2 Máxima difusión andalusí

3 Exportación a otros paises

4 En la actualidad

5 Tatuajes

 
 

Un origen relacionado con la religiosidad

El origen de la estrella de ocho puntas está en la religiosidad tartésica y su mitología orientada a la adoración del sol. Tartessos era el nombre con el que los griegos conocían aquel país misterioso del sur peninsular. Este territorio era frecuentado por fenicios que acudían para comprar estaño, oro, plata y tejidos con los que comerciar en los mercados orientales.

 

El astro rey ya era entonces un símbolo definitorio de la más ancestral tierra andaluza. No en vano, desde los remotos tiempos del neolítico los primitivos andaluces adoraban al sol y lo representaban con ocho rayos. Los tartésicos eran adoradores del Sol, al cual representaban de esta forma y lo hacían presente a lo largo de todo su territorio.

 

Posteriormente, los andaluces turdetanos, en una época aún de plena soberanía, representaban esta estrella en sus monedas como un claro símbolo del pueblo.

 

En cambio, los andaluces béticos, al depender del Imperio Romano, se limitaron a representar la estrella en algunos mosaicos.

 
Mosaico de los octógonos en Cástulo Linares
Mosaico de los octógonos del siglo II d. C. en Cástulo Linares

Máxima difusión durante la etapa andalusí.

La cultura andalusí definió de forma definitiva la estrella tartésica como su símbolo cultural y la plasmaron en las primeras monedas que acuñaron. Además de en las monedas, el califato independiente de Al-Andalus utilizó profusamente la estrella tartésica. Hasta el punto de cambiarle el nombre por “Estrella de Abderramán I” ya que según el Corán, el paraíso está rodeado por ocho montes. Una apropiación cultural parecida a la que actualmente ha ocurrido, a otro niveles, con el flamenco.

También el reino nazarí de Granada incluyó la estrella de ocho puntas en algunos pendones, además de utilizarla abundantemente como motivo decorativo. Fue entonces cuando este símbolo cultural alcanzó su máximo esplendor, prodigándose de forma, podría decirse que incluso exagerada, en arquitectura, decoración, grabados y joyería. Los nazaríes fueron responsables de una expansión sin precedentes de la estrella tartésica como símbolo político y decorativo a través todas sus creaciones. La plasmaron en telas, en detallados tapices, en azulejos palaciegos, en estandartes, en taraceas, en ejemplares del corán, en el tragaluz de los baños… Incluso en la empuñadura de la espada de Boabdil aparece una preciosa estrella de ocho puntas.

Estrella de ocho puntas en la empuñadura de la espada de Boabdil.
Estrella de ocho puntas en la empuñadura de la espada de Boabdil.

Estrella exportada a otros países.

Mozárabes y mudéjares andaluces transportaron la estrella tartésica allá por donde se desplazaron. Primero por todo el norte peninsular, y posteriormente por el Mediterráneo, Europa y África. Aquella difusión dio lugar a que hoy día sea un símbolo que se encuentra presente en el escudo de Turkmenistán y en el de Uzbekistán.

Escudo de Turkmenistán

Escudo de Uzbekistán

Posteriormente, la población andaluza musulmana y morisca que fue expulsada difundió la estrella mudéjar por el Magreb y el Oriente Medio.

Pero arquitectos y albañiles han seguido, hasta nuestros tiempos, poniendo la estrella en las iglesias y en los azulejos de los pueblos andaluces. Una estrella que se sigue usando como símbolo decorativo y, conscientemente, como símbolo identificativo de lo genuinamente andaluz.

La estrella tartésica en la actualidad.

Casa de los Navajas, Torremolinos. Construida en 1925

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Techo engalanado con 21 estrellas tartésicas.


En una antigua puerta y su ventana adyacente.

Tatuajes de estrellas tartésicas.

Incluso en el mundo del tatuaje se encuentra muy presente la estrella tartésica, cada vez más admitida por las andaluzas y andaluces, sobre todo entre los jóvenes, como un rasgo identitario deseable de llevar en la piel.

A continuación unas cuantas fotografías.

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